domingo, 23 de octubre de 2011

ENTRE METRÓPOLIS Y COMARCAS(GASTSS).

Quinientos millones de hombres disponían del verbo.
mil quinientos millones de indígenas transaban a préstamo las palabras.
había pequeños monarcas vendidos, entre parias y señores.

Fabricaron una élite diezmada de naturales.
Fueron seleccionando a los adolescentes en potencia.
Con hierro enrojecido se les marcó en la frente.

Mordazas sonoras les metieron en la boca.
Pastosos vocablos grandilocuentes se adherían a sus dientes.

En pasantías a la metrópoli se les falsificaba.
Ya nada tenían que decir sus hermanos de raza.

Era la edad de oro en el zenit, pero aquello se acabó de pronto.
Las bocas hablaron por sí mismas.
Voces cobrizas, amarillas, negras y mulatas saborearon humanismo.

Nos hicieron creer grecolatinos. Entonces nos convirtieron en monstruos.
Nos condena vuestro racismo. En sus propios gemidos se confunden...
conciencias infelices.

Nuestra ignorancia utilizaron, nuestra inexperiencia.
Nos llevaron a sus traiciones, a sus lujurias,
a sus avaricias, a sus crueldades.

Vinieron a pacificar nuestra comarca con las armas.
Vinieron a buscar títulos Reales.
Éramos el paraíso de las "mujeres malditas" que nos trajeron desde sus tierras
entre risotadas y obcenidades de la jerga marinera.

Surcaron así el océano tempestuoso.
Arribaron a una orilla lejana bajo el fuego y el acero.

Arreciaban ahora los toques de diana, el barro de la América morena,
el pan negro y remojado, la arrogancia de los capitanes,
la sangre derramándose como ríos salvajes.
Gangrenas malolientes y purulentas.

Los naturales de estas latitudes, - ¿no son acaso vuestros semejantes?
- ¿Qué contratos exigen por jornadas laborales de sol a sol?
(Según el Plan Laboral deben ser tratados como bestias).

¡¡¡Ustedes son los dioses del Olimpo!!!
Tu violencia extenuante de armaduras es deshumanizante.

Mis tradiciones comienzan a cejar. Mi cultura y mi lenguaje derivarán
en sepultura de traficantes.

Usan el látigo para saciar apetitos. Para los que se resisten, - ¡fuego más fuego!
Si ceden, se les degrada.
Cercenan las manos de los negros en el Congo.
Les horadan los labios en Angola.
Sientan al mapuche en una pica en América...
y le arrancan los miembros en Cuba y en Puerto Rico.

Nada es imposible para estos santos del viejo mundo.
Se les priva del derecho a nutrición.
Para ustedes indígena significa no ser ni hombre ni bestia.
Golpeado, desnutrido, enfermo y temeroso.

Aunque se nos domestique, aunque se nos enseñe la vergüenza,
el hambre y el dolor,
nuestra RABIA VOLCÁNICA asolará los valles
y nuestra descendencia, durante siglos,
les pedirá la cuenta.




Fueron seleccionando a los adolescentesgesandov@gmail.com

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